El grupo de Química Marina QUIMA, del Instituto de Oceanografía y Cambio Global (IOCAG) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), ha participado activamente en el XXIII Seminario Ibérico de Química Marina (SIQUIMAR), celebrado en Cádiz en el marco del X International Symposium on Marine Sciences (ISMS 2026).
El encuentro, que tuvo lugar del 8 al 10 de julio de 2026, reúne cada dos años a la comunidad científica de las ciencias marinas y sirve como punto de encuentro para diferentes disciplinas y líneas de investigación. En esta edición, investigadores e investigadoras de QUIMA presentaron cinco contribuciones científicas centradas en algunos de los principales retos de la química marina actual: la evolución del sistema del carbono, la acidificación oceánica, la observación de los cambios ambientales y la biogeoquímica del hierro en aguas costeras.
Irene Sánchez Mendoza presentó el trabajo “Modelling seawater pCO2 and pH in the Canary Islands region based on satellite measurements and machine learning techniques”. El estudio combina observaciones obtenidas entre 2019 y 2024 mediante boyas y buques de observación voluntaria con información procedente de satélite y diferentes técnicas de machine learning. El objetivo es reconstruir la distribución regional de dos variables fundamentales del sistema del carbono marino, la presión parcial de CO₂ (pCO₂) y el pH, y mejorar así nuestra capacidad para seguir su evolución en el entorno de Canarias.
Por su parte, David Curbelo Hernández presentó “Tracking marine carbonate system variability in the western Mediterranean Sea from a voluntary observing ship”. El trabajo analiza un conjunto de aproximadamente 160.000 observaciones recogidas entre 2019 y 2024 mediante instrumentación automática instalada en un buque de observación voluntaria, cubriendo el mar de Alborán y el margen oriental de la península ibérica.
Aridane G. González presentó la contribución “Fe-binding ligands in coastal waters of the Canary Islands”, donde analiza su variabilidad en diferentes zonas costeras de Gran Canaria, Tenerife y El Hierro entre 2022 y 2025. Los resultados subrayan la importancia de estudiar estos compuestos en ambientes costeros y su potencial como indicadores de los procesos biogeoquímicos que tienen lugar en sistemas insulares.
Victor Coussy presentó la ponencia titulada “Persistent volcanic influence on coastal iron speciation: insights from the Tajogaite eruption”. La llegada de las coladas de lava al océano generó nuevos deltas lávicos y una importante perturbación geoquímica del medio costero. El trabajo estudia cómo este aporte volcánico ha modificado la especiación orgánica del hierro mediante el análisis de aguas recogidas tanto durante como después de la erupción.
José R. Sierra-Salcedo presentó el trabajo “Organic carbon storage across seagrass and adjacent bare sediments in two coastal sites of the Canary Islands: A baseline for blue carbon assessment”. En este sentido, se han mostrado los resultados del carbono orgánico almacenado en sebadales de Gran Canaria y Tenerife, comparando con zonas circundantes.
David González-Santana presentó “Coastal Fe(II) biogeochemistry under environmental stress”, una investigación dedicada a comprender cómo diferentes factores ambientales modifican el comportamiento del hierro en aguas costeras. Dentro del proyecto FeRIA, el estudio compara ambientes afectados por emisiones volcánicas de CO₂ en La Palma con zonas de Gran Canaria sometidas a procesos de acidificación de origen antropogénico.
Una visión integrada de los cambios en la química del océano
Las cinco contribuciones presentadas por el grupo QUIMA (IOCAG, ULPGC) en SIQUIMAR 2026 reflejan la diversidad de aproximaciones que requiere actualmente el estudio de la química marina: desde satélites, inteligencia artificial y sistemas autónomos de observación hasta series temporales de alta resolución, experimentos biogeoquímicos y el aprovechamiento de procesos naturales como las emisiones volcánicas.
Al mismo tiempo, todas ellas comparten un objetivo común. Desde QUIMA se trabaja para comprender mejor cómo está cambiando la química de nuestros océanos y cuáles pueden ser las consecuencias de esos cambios para los ecosistemas marinos.