El grupo QUIMA (IOCAG, ULPGC) participa en unas jornadas centradas en un reto cada vez más urgente: cómo hacer frente a los bulos y la desinformación sobre cambio climático desde la colaboración entre la comunidad científica y los medios de comunicación.
La lucha contra la desinformación climática requiere algo
más que datos. Necesita también contextos, lenguaje claro y canales eficaces
para llegar a la ciudadanía. Ese fue uno de los ejes centrales de la jornada
técnica organizada por el Gobierno de Canarias, a través de Islas Responsables
Lab (IRLab), en la que se puso de relieve la importancia del trabajo conjunto
entre ciencia y periodismo para detectar, desmontar y prevenir mensajes falsos
sobre cambio climático.
Durante la sesión, especialistas y representantes de los
medios debatieron sobre cómo se propagan los bulos, qué estrategias ayudan a
frenarlos y qué papel deben asumir tanto las personas investigadoras como los
comunicadores a la hora de ofrecer información rigurosa y útil para la
sociedad. Entre las conclusiones compartidas, se subrayó la necesidad de acudir
a fuentes oficiales y científicas, ofrecer contenidos concisos, rigurosos y
claros, y emplear un lenguaje accesible para distintos públicos.
También se insistió en la conveniencia de adaptar los
formatos de comunicación a los diferentes segmentos de población, evitar
mensajes alarmistas y fomentar contenidos verificables que permitan a la
ciudadanía identificar el origen de la información y desarrollar herramientas
críticas frente a la desinformación.
Desde el grupo QUIMA seguimos apostando por una divulgación
científica comprometida con el rigor, la claridad y la utilidad pública.
Espacios como esta jornada ayudan a tender puentes entre investigación,
comunicación y ciudadanía, y recuerdan que frente a los bulos la mejor
respuesta sigue siendo una ciencia bien contada.